Trabajo sobre murillo para niños

Trabajo sobre murillo para niños

Gabriele Finaldi – Murillo y Justino de Neve

Visitante francés en Madrid, 1831 “Murillo me parece que en la expresión de la Virgen supera a Rafael; hay algo tan puro e inocente que sólo se encuentra en la Virgen [de Rafael] de Dresde”. 6 de 9

Crítico John Ruskin “Murillo es en muchos aspectos lo contrario de lo que la gente piensa. El arte de la generación anterior -de artistas como Zurbarán, Ribera y los primeros Velázquez- es oscuro y austero. Trata del castigo y la penitencia. El enfoque de Murillo es más ligero y elegante. Quiere hacer que las historias bíblicas sean accesibles para el espectador común. Lo que hemos llegado a considerar como sentimentalismo, es que Murillo nos atrae subrayando el elemento humano”. 8 de 9

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El Dr. Enrique Valdivieso González ha confirmado la autoría de Murillo a partir de una inspección de primera mano y ha calificado el cuadro de “excepcional, único y extraordinario” (comunicación escrita, 16 de septiembre de 2021)”[vi] Fija el cuadro entre 1670 y 1675, el punto álgido de la carrera de Murillo y el periodo en el que pintó la mayoría de sus representaciones de niños. Valdivieso ha escrito lo siguiente sobre esta obra: “El cuadro presenta una intensidad propia de la etapa de madurez de Murillo y presenta unos rasgos físicos que sólo él podía captar con tan delicada belleza, especialmente en la cabeza, las manos y los pies del niño. Destaca especialmente el rostro de Cristo, que mira hacia abajo con los ojos semicerrados contemplando al devoto que se situaría a sus pies… La expresión facial del niño está enmarcada por un radiante halo circular, cuyos rayos ondulantes refuerzan la intensidad espiritual de la imagen”.

Autorretrato de Murillo en 10 minutos | National Gallery

Uno de los artistas más populares de su tiempo, Bartolomé Esteban Murillo fue un pintor barroco español, conocido sobre todo por sus obras religiosas, así como por las representaciones realistas de la vida cotidiana de su época. Su obra temprana estuvo influenciada por los pintores Zubaran, Jusepe de Ribera y Alonzo Cano, que tenían un enfoque realista de la pintura, técnica que fue adaptada por Murillo. Su obra se caracterizaba por el realismo y el tenebrismo, o el contraste de luces y sombras, que combinaba para hacer formas suaves llenas de ricos colores. Sus obras posteriores evolucionaron hacia un estilo pulido que alimentó los gustos de los burgueses y aristócratas de su época, y recibió muchos encargos para ellos.

También recibió muchos encargos importantes de las órdenes religiosas de los franciscanos y de las cofradías de Sevilla y Andalucía. Por ello, los temas que más éxito le dieron fueron los religiosos, siendo la Virgen con el Niño y la Inmaculada Concepción.

En vida, Murillo tuvo un gran número de alumnos y seguidores, y en 1660 fundó la Academia de Bellas Artes de Sevilla. Hasta el siglo XIX, fue el único artista español ampliamente conocido en el mundo europeo, y su obra fue posteriormente imitada, asegurando su fama en toda España y en Europa.

Virgen con el Niño en la Gloria” de Bartolomé Esteban Murillo

Bartolomé Esteban Murillo fue un pintor barroco español, hijo de Gaspar Esteban y María Pérez Murillo. Siguiendo las costumbres de la época, Murillo adoptó el segundo apellido de su madre, aunque a veces firmaba como Esteban. Fue el menor de catorce hermanos. Su padre era un hombre de modesta fortuna. Era un barbero-cirujano cuya situación económica le permitía mantener a sus numerosos hijos sin problemas. Murillo quedó huérfano a los nueve años, y es criado por una de sus hermanas mayores.

Su formación artística comenzó probablemente en 1635 en el taller de Juan del Castillo, un pariente de su madre que era un modesto pintor. La influencia de Del Castillo se aprecia en las primeras obras de Murillo, entre 1638 y 1640.

En 1645, Murillo se casa con Beatriz Cabrera, con quien tuvo diez hijos. En este año, Murillo recibe el primer encargo importante de su carrera, una serie de obras para los claustros del convento de San Francisco el Grande de Sevilla. Trabajará en ella hasta 1648. La serie representa historias de santos de la orden franciscana e incluye La cocina de los ángeles, la obra más célebre del grupo por su atención al detalle y realismo. El naturalismo y el claroscuro prevalecen en toda esta obra.